Desde hace unos meses he visto que no vale la pena estar mal con ciertas personas que han sido importantes en tu vida, que han estado ahí cada vez que las necesitabas, que siempre has tenido su apoyo y su confianza.
He aprendido a diferenciar entre amigos, amigos de verdad y amigos especiales. Sé que amigos de verdad hay muy pocos pero yo ya he encontrado los que necesito en mi vida. Dos de ellos los tengo a muchos kilometros pero eso no importa, sé que los tengo ahí para siempre (en este caso, este siempre es de verdad) y los siento como si los tuviera de mi mano, los tengo presente cada día y todos los días pasan por mi cabeza. Sé que en algún momento los voy a tener aquí y no volveré a dejar que se vuelvan a ir, porque odio las despedidas y no quiero que se despidan de mi.
Estoy en una etapa en mi vida, que estoy cansada de estar mal con ciertas personas que antes eran muy importantes para mi y ahora mismo me llevo bien con ellas porque quiero olvidar mi pasado y volver a estar con ellos como estaba antes, pero siempre tiene que existir alguien que su deporte favorito sea molestar y fastidiarle a una el día. Por ello a partir de ahora no me pienso comer mi carácter y si tengo que saltar, salto, si tengo que gritar, grito y si te tengo que mandar a la mierda, lo haré.
La vida es muy corta como para no ser tú y no hacer lo que te apetezca cada día. A partir de hoy a tener siempre una sonrisa en la cara y si no te gusta miras para otro lado, prometido.
Seisnubes

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